Algunos de los que habéis leido el anterior artículo estaréis pensando,qué bien este análisis tan simplista,pero yo no pertenezco a la familia prototipo de la sociedad actual. Yo soy hermano de muchos más hermanos, tengo hermanastros, tengo hermanos gemelos, o soy mellizo. Otros no se sienten para nada identificados con la descripción que se hace de cada posición en la familia. Y es que hemos recalcado que existen otros muchos factores de peso relevante que simultáneamente modulan tanto la relación con nuestros hermanos como nuestra personalidad, como son el sexo, la diferencia de edad, el estilo de crianza de los padres y la relación de los hermanos con éstos. Además por supuesto de ser resultados de estudios realizados en múltiples familias de máximo tres hermanos,sin tener en cuenta todos estos factores, luego sí, es un análisis simplista o más correctamente dicho, generalizado.
La naturaleza de las relaciones entre hermanos ha recibido un escaso interés científico en psicología hasta los años 80, pues estaba extendida la creencia de que la única relación significativa que se establecía en la familia era la interacción madre-hija/o.
En este artículo el análisis va a tratar la relación familiar como un todo, es decir,no me voy a centrar en los diferentes tipos de casos de familias/hermanos como en el artículo anterior,sino en la personalidad individual como suma de influencias familiares, focalizándonos en la relación entre hermanos pero no reduciendo el análisis a este factor.
Para empezar hay que dejar claro que toda relación familiar,sea padre/madre-hijo o hermano-hermano incluye una influencia bidireccional, es decir,tú también influyes sobre la personalidad de tus hermanos así como influyes sobre tus padres;no eres tú el único que recibe efectos de las personas que te rodean.
La relación con tus hermanos es por tanto influida por la relación que tenéis con los padres,pero esta relación NO es determinante. En la personalidad de todos los hermanos influye mucho el estilo de crianza de los padres. Diana Baumrind (1975,1980) define dos dimensiones combinables:el control paterno (restricciones) y la receptividad paterna (apoyo emocional).
En el siguiente cuadro mostramos los diferentes estilos de crianza en función de la combinación de estas dos dimensiones.

