martes, 18 de noviembre de 2014

Coaching: ¿Gran herramienta o gran mentira?

La semana pasada recibí una sesión de coaching. Sí, esa palabra que está en boca que todos, que todo el mundo se ha lanzado a ofrecer sin ton ni son y que en absoluto he oído a lo largo de mi formación como psicóloga. Iba bastante a ciegas, pues reconozco que aunque no dejo de escuchar esta palabra por doquier y en todos los ámbitos imaginables, la realidad es que igual que seguramente muchos de los que me estáis leyendo, no tenía ni pajolera idea de a qué me estaba enfrentando y lo más gracioso, tampoco tenía ni idea del motivo por el que me estaba metiendo en ese "embolao", más allá de mi pura curiosidad.

A veces es necesario perderse para poder encontrarse.
Un amigo, trabajador de una empresa que ofrece un producto virtual de apoyo en sesiones de coaching, me ofreció participar gratis en unas sesiones utilizando esta herramienta, y yo accedí. La profesional parecía muy segura de su papel. Yo tenía que ser su conejillo de indias y ella, el mío. La sesión comenzó con ciertas preguntas acerca de cuáles eran mis expectativas (me las tuve que inventar sobre la marcha) y qué esperaba obtener de esas sesiones. Mi enfoque fue meramente profesional, pues es el ámbito laboral en el que he escuchado más a menudo este concepto, tanto a nivel organizacional como individual.
Una vez claras mis expectativas, que consistían en delimitar mis opciones de desarrollo profesional y aclarar un poco mi visión de futuro. Porque tengo un problema o una suerte, según como lo mires, ¡que me gustan demasiadas cosas!

La herramienta, útil. Las preguntas, agotadoras, pero la verdad es que al final de la sesión logré tener una visión de las diferentes ramas de la psicología que me atraen, mucho más ordenada y transparente. Y lo más importante, hicimos conjuntamente un análisis de mi actitud hacia cada una de ellas de un modo socrático, deteniéndonos en los pros y en los contras, haciendo balanza, abriendo mis lugares mentales más recónditos, mis miedos más ocultos y dejando sobre la mesa mis ideas más subconscientes. Seguramente no le hubiese confesado a nadie, ni siquiera a mí misma, que la remuneración económica era un motor crucial en la toma de mis decisiones, pues he sido siempre una defensora bruta del amor al trabajo, de la diversión y del aprendizaje como prioridad ante los beneficios del puesto, del desarrollo personal por encima de los incentivos económicos. ¿Cómo? ¿Esta mujer me está conduciéndo a la congruencia conmigo misma sin yo darme cuenta y a confirmar ideas que anidan en mi cabeza que ni yo sabía que tenía? ¿Esto qué es?
Cuando no sabes qué vía tomar en una decisión importante.

Esto es coaching, amigos. La sesión no me ayudó a decantarme de forma definitiva por una de las opciones consideradas, pero sí me dejó bastante impresionada la habilidad de la coach para acceder a mi subconsciente o mejor dicho, para hacer conscientes mis pensamientos del subconsciente. ¡Qué maravilla! Esta sesión logró que me interesara realmente por el mundo del coaching (y por todas las disciplinas que lo conforman), del que me he mantenido siempre muy escéptica, y le pedí algo más de información a María Gilabert, coach, compañera y experta en este tema, que me contó con algo más de detalle el trasfondo de esta herramienta tan útil y con tanto auge.

La falacia del coaching

Si bien es cierto que el coaching puede ser de enorme utilidad, también lo es que en España se ha desencadenado un boom de intrusos y oportunistas dispuestos a aprovechar el tirón de esta herramienta proveniente del mundo empresarial para subirse al carro del éxito. Periodistas, economistas, nutricionistas, veterinarios y filólogos. Lo cierto es que cualquier profesional ajeno al mundo de la psicología se ha querido apuntar a la lista de oferentes de este servicio así que insisto: ¡Elegid a un profesional cualificado!

Qué es el coaching


La palabra coaching es un anglicismo proveniente del verbo "to coach", que significa "entrenar". La persona que ofrece la sesión se denomina coach y la persona que la solicita, coachee. El coach contribuye básicamente a que la persona pueda llegar a una meta determinada utilizando de forma óptima y eficaz sus propios recursos y habilidades personales. No se trata de dirigir, aconsejar o de decir lo que conviene hacer, consiste más bien en mostrar al coachee el camino mediante el archiconocido diálogo socrático. Mediantes preguntas imparciales e intencionadamente formuladas, la propia persona se va introduciendo en un viaje a lo más profundo de su propio yo, introspeccionando y averiguando cuáles son los deseos y las ideas más ocultas subyacentes al consciente.

En un comienzo el coachee, como en mi caso hice yo, analiza su conducta o pensamientos, para después lograr tomar conciencia de los efectos de sus decisiones. Determinar qué se busca o cuál es la meta a alcanzar, cómo lograr alcanzarlo y experimentar las consecuencias para ratificar o modificar las actuaciones, son otros pasos necesarios.

La implicación y la responsabilidad de la persona interesada durante las sesiones de coaching debe ser total y absoluta.




Tipos de coaching

Esta técnica que tan maravillada me tiene es aplicable a diferentes ámbitos de la vida, como pueden ser:


  • Life Coaching
Muy recomendable para temas personales: Relaciones de pareja, relaciones familiares, salud, cambio de hábitos, relaciones de amistad, dinero, estados emocionales que no conoces o que no consigues controlar o gestionar, etapas de la vida arduas o dificultosas, etc.
  • Executive Coaching
Para el desarrollo de habilidades y competencias de trabajadores, empresarios y directivos de una empresa. Tiene enormes beneficios en el nivel de rendimiento y de eficacia. Ayuda a desplegar el potencial de la persona.
  • Coaching deportivo
Muy útil para casos de entrenadores y deportistas, competidores profesionales, tanto de deportes en equipo como deportes individuales, que busquen la manera óptima de desarrollar su potencial y alcanzar sus objetivos. 

  • Coaching para emprendedores
Para aquellos que tienen una idea y no saben cómo llevarla a cabo. También para autónomos o para los que ya tienen su propia empresa y no saben como seguir o cómo diseñar un plan de acción o tu propio plan estratégico.  



Espero que os haya servido esta breve introducción para definir el concepto con un poco más de precisión y para abandonar la idea que muchos hemos tenido en un principio del coaching como mera "orientación".


Os dejo un link a un artículo que trata del coaching desde otro punto de vista: ¡Desde el de quien lo ofrece!


http://felizpsicologia.com/?p=1102#sthash.8rufzMUR.dpbs


¡Hasta muy pronto!



"Los carpinteros dan forma a la madera. Los flecheros dan forma a las flechas. Los sabios se dan forma a sí mismos." (Buddha)

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