Mostrando entradas con la etiqueta técnicas relajación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta técnicas relajación. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de noviembre de 2014

La relajación autógena de Schultz

¡Buenas tardes de domingo y cerrado el mes de Octubre!

Acabo de estar en Barcelona, en París, ahora estoy por fin en Múnich y el fin de semana que viene lo paso en Madrid, ¡No paro! Y de ahí que la publicación de los artículos se ralentice un poco, pero aquí estoy. Entretanto he continuado acudiendo al curso de relajación progresiva de Jacobson (de hecho la próxima sesión es mañana) que os conté en un artículo anterior y fui hace dos semanas a un curso de relajación autógena de fin de semana que me ha parecido una pasada, y por supuesto merece este artículo de hoy.

No sé si habréis practicado la relajación muscular progresiva, me imagino que no o no a menudo y debo insistir en lo importante de su práctica frecuente para obtener realmente resultados. Esto es algo así como gimnasia mental. Además, la relajación muscular progresiva es ideal para introducirse en el mundo de las técnicas de relajación, pues es sencilla y supone una realización activa (es decir, debemos estar atentos a tensar y relajar cada grupo muscular), y por ello hay un menor riesgo de que la mente se distraiga o de que se invada de pensamientos intrusivos.

Lugar adecuado para realizar los ejercicios de relajación autógena
La relajación autógena es una forma de autohipnosis y es algo más complicada, pues no hay que realizar ningún movimiento activo consciente, sino que se somete únicamente a la imaginación, es autosugestiva, por eso cuesta más mantener la atención en el yo y en el presente, pero tras una práctica persistente, se alcanza un estado muy placentero libre de pensamientos, de estímulos. Me han encantado las sensaciones y me ha sorprendido el efecto inmenso sobre el cuerpo y la mente en general.

Los principios de la relajación autógena: Un poquito de historia

El genio de J.H. Schultz (alemán, cómo no) elaboró los principios del entrenamiento autógeno a partir de 1912. Mediante sus observaciones de la práctica de hipnosis, sus estudios sobre la autosugestión y la utilización de imágenes referidas directamente a las funciones del sistema vegetativo, descubrió que mediante fórmulas adaptadas al propio sujeto y repetidas por él interiormente, se producía una transformación general del sujeto de experimentación mediante ejercicios fisiológicos y racionales que en analogía con las más antiguas prácticas hipnóticas exógenas, permite obtener resultados exactos a los que se consiguen con estados sugestivos auténticos.

miércoles, 1 de octubre de 2014

La relajación muscular progresiva de Jacobson

Buenas tardes a todos,

me encanta el otoño. Es una manera bastante estúpida de empezar un artículo, lo sé. Pero como las circunstancias me obligan a escribir menos a menudo de lo que me gustaría, de alguna manera tengo que romper el hielo. Es algo así como la mítica frase "qué buen día se ha quedado" tras una conversación en grupo que culmina en un silencio incómodo. Y este artículo es la ruptura a mi silencio incómodo.

Pero lo prometido es deuda, y aquí estoy de nuevo disfrutando de la entrada al otoño (si es que en algún momento hubo verano) y dispuesta a introduciros un poco la primera técnica de relajación que estoy poniendo en práctica tras años de leer y memorizar su teoría. Y sí, estoy tan contenta con los resultados que mi objetivo es transmitiros el procedimiento de la mejor manera posible para que podáis empezar vosotros desde casa. Estoy hablando de la relajación progresiva de Jacobson. Los que seguís El mono de Harlow* en Facebook sabréis que he empezado un curso a mediados de Septiembre, siguiendo los pasos de una psicoterapeuta brillante que me dijo una vez: Jamás enseñes a tus pacientes algo que no hayas hecho primero tú misma.



La relajación progresiva de Jacobson

El médico Edmund Jacobson desarrolló en los años 20 una técnica de tratamiento del control de la activación (fíjate si hace años que la descubrió y todavía es a día de hoy una técnica ampliamente empleada debido a sus maravillosos beneficios). Su argumento era básicamente que la ansiedad se acompañaba de tensión muscular, y dado que esto era así, uno podía reducir su ansiedad aprendiendo a relajar esta tensión de los músculos. ¿Y qué hizo? Convencido de esta teoría, entrenó a sus pacientes para relajar voluntariamente ciertos músculos del cuerpo, agrupados en diferentes "categorías". Los resultados fueron fantásticos y es por ellos por lo que continúa siendo una de las técnicas más enseñadas y realizadas. Originariamente fueron dieciséis grupos de músculos pero se ha avanzado en el desarrollo de la técnica concluyendo que es más efectivo reducir este número a siete (cuestión de tiempo y de complejidad). La elección os la dejo a vosotros, ambas versiones son igualmente válidas.